Nuestras enfermedades provienen de solo dos fuentes: de los trabajos que realizamos para sustentar nuestras vidas o de los hábitos que nos subyugan.
Nuestras enfermedades provienen de solo dos fuentes: de los trabajos que realizamos para sustentar nuestras vidas o de los hábitos que nos subyugan.
Ver video en...:
Nuestras enfermedades provienen de solo dos fuentes: de los trabajos que realizamos para sustentar nuestras vidas o de los hábitos que hemos convertido en rutinas.
Hemos oído decir que "Loro viejo no aprende a hablar" –lo que es cierto para los loros que sólo pueden aprender unas pocas palabras en sus cortas existencias-. Los seres humanos podemos cambiar cuando alcanzamos un umbral de conciencia, un entendimiento enfocado sobre aspectos y situaciones de la vida que puede permitirnos ejercer la voluntad y emprender acciones diferentes a las acostumbradas.
Todo aprendizaje que emprendemos nos permite modificar en alguna proporción nuestra mentalidad y todo cambio que hacemos nos permite asumir aprendizajes que nos liberen de rutinas y estancamientos.
H. B.
___________________________________________________________
La vida no es una meta que nos lleve por azar
a la culminación de cada experiencia humana particular
y a la desaparición como entidades con personalidad y roles por representar.
La vida es una sucesión de jornadas para nuestro aprendizaje
sobre las relaciones de amor sentido y expresado,
sobre la integración cooperativa y responsable
y sobre la trascendencia de nuestras negatividades,
nuestra destructividad y nuestro egoísmo.
Una vez terminado cada proceso de vida
-desde el vientre materno hasta la tumba-
nuestras almas siguen evolucionando
con nuevos cuerpos y una personalidad siempre cambiante y trascendente
a pesar de los escollos y de los estancamientos eventuales.
H. B.

No hay comentarios:
Publicar un comentario